Sume los cuatro renglones anteriores y obtendrá su costo anual de no medir. Ese es el denominador honesto.
Del lado del costo, no ponga solo la mensualidad: sume la instalación, el tiempo de su equipo en capacitación y las horas que alguien va a dedicar a revisar reportes. Un sistema que nadie mira cuesta lo mismo y no devuelve nada.
La división entre ambos le da el periodo de recuperación. Si el resultado se mide en años, revise el alcance: probablemente esté contratando funciones que su operación todavía no usa. Si se mide en pocos meses, revise los supuestos: puede que esté siendo optimista con lo que va a recuperar.